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Según la investigación Airbus y EASA conocían la vulnerabilidad del software del A400M antes del accidente de Sevilla
Miércoles 8-11-2017

Sevilla.- Airbus y la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) fueron advertidas a finales de 2014 de la vulnerabilidad del software en el avión militar A400M similar al fallo que provocó el accidente fatal siete meses después en Sevilla y en el que murieron cuatro tripulantes españoles, según fuentes de la investigación recogidas por la agencia Reuters.

El avión de transporte militar de tropas y carga construido por Airbus se estrelló el 9 de mayo de 2015 cerca de Sevilla durante un vuelo de prueba, falleciendo cuatro de sus seis tripulantes, después de que tres de sus cuatro motores se bloquearan minutos después del despegue.

Los datos necesarios para activar los motores se borraron accidentalmente cuando los  empleados de Airbus instalaron el software en tierra y los pilotos del avión siniestrado no advirtieron que había un problema hasta que los motores fallaron, informó Reuters semanas después del siniestro, citando varias fuentes conocedoras del caso.

Un informe confidencial de la Comisión para la Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM) completado el pasado verano, arrojaba nueva luz sobre la mala coordinación y los juicios erróneos que han perseguido el proyecto aeronáutico militar más grande de Europa.

Los resultados de la investigación confirmaron que los motores se vieron comprometidos por “un borrado inadvertido” de parámetros claves para que los motores funcionaran correctamente durante el vuelo como consecuencia de “una interrupción en el proceso de carga del software”, según el informe al que tuvo acceso Reuters.

El informe también señala que los responsables de los motores habían advertido a Airbus y a la EASA en octubre de 2014 que los errores de instalación de software podrían conducir a una pérdida de datos del motor, en cuyo caso, los técnicos no pueden recibir antes de despegar ninguna advertencia sobre la existencia de problemas.

Airbus declaró a Reuters que el accidente fue el resultado de "múltiples factores diferentes y causas concurrentes", pero rechazó comentar en detalle los hallazgos de los investigadores porque no son públicos.

Desde entonces, el fabricante de aviones ha revisado todos los sistemas y ha intervenido para "garantizar que la cadena de causas identificadas no vuelva a suceder nunca más", agregó un portavoz.

Los fabricantes de motores Europrop International (EPI), un consorcio paneuropeo propiedad del británico Rolls-Royce, el alemán MTU y el francés Safran  declinaron hacer comentarios. El Ministerio de Defensa de España, del que depende la CITAAM, también rehusó hacer comentarios.

Algunos expertos en seguridad consideran que el accidente es un ejemplo de cómo los fallos, aunque escasos, pueden ocurrir en sistemas de aeronaves cada vez más complejos cuando varias debilidades aparentemente menores se alinean para producir un riesgo grave.

El A400M fue desarrollado para España, Bélgica, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Luxemburgo y Turquía y se ha visto afectado por retrasos y sobrecostes que lo han llevado más allá del presupuesto original de 20.000 millones de euros.

El A400M tuvo que soportar restricciones de vuelo inmediatamente después del accidente, pero la Fuerza Aérea francesa elogió su funcionamiento operativo  contra militantes islamistas en la región africana de Sahel, y también ha sido utilizado por Francia, Alemania y Gran Bretaña en las operaciones de rescate tras los huracanes en el Caribe.

Los hallazgos de los investigadores muestran una brecha entre Airbus y sus proveedores de motores, en un momento en que el constructor aeronáutico está negociando un nuevo calendario de entregas con los gobiernos europeos y espera nuevas amortizaciones en el proyecto A400M este año.

Airbus y EPI no están de acuerdo sobre quién fue el responsable de instalar el software del motor, según los investigadores. El software fue instalado por los empleados de Airbus utilizando los sistemas del fabricante del avión, pero EPI dice que debería haber sido cargado por su propio personal y utilizando sistemas EPI, según el informe.

EPI argumentó que tenía autoridad sobre la instalación del software según las normas civiles, dice el informe, que arroja luz sobre la confusión regulatoria en el momento del accidente en torno a la jurisdicción civil y militar sobre el avión.

El A400M es un raro híbrido: un avión militar con certificación civil europea. Airbus argumenta que fue correcto instalar el software porque tenía autoridad bajo las reglas militares, pero dice que el diseño no cumplió con sus especificaciones, lo que fue negado por EPI, de acuerdo con las tres fuentes próximas a la investigación que recoge la agencia informativa.

Las autoridades españolas han respaldado a Airbus, diciendo que la línea de montaje es una instalación de defensa y no está sujeta a las normas civiles.

Los problemas potenciales señalados a Airbus por los fabricantes de motores en octubre de 2014 involucraron la posibilidad de un error humano en el proceso de instalación, de acuerdo con los investigadores.El problema que realmente ocurrió antes del accidente fue de naturaleza técnica, agregaron. Los datos de tres motores se borraron cuando la instalación del software falló inicialmente, y esos archivos nunca se restauraron en el siguiente proceso de carga.

Los investigadores dijeron que la respuesta a la advertencia de 2014 de los fabricantes de motores fue inadecuada. "Las medidas de mitigación derivadas de ese problema, no fueron suficientes", dijeron en sus conclusiones. La advertencia debería haber llevado a un análisis de riesgo más completo del proceso de instalación, agregaron.

Una vez que el avión estuvo en el aire, la cadena fatal de eventos se aceleró. Incapaz de entender cómo hacer funcionar los motores debido a la falta de datos, el avión congeló la potencia al máximo, preparando al enorme aparato para ir más alto y más rápido, de acuerdo con las tres fuentes familiarizadas con la investigación.

Pero los controladores ordenaron a la tripulación permanecer a 1.500 pies. Intentando obedecer, la tripulación redujo el empuje, sin saber que los motores defectuosos solo podían ofrecer todo o nada, dijeron las fuentes. Los motores fueron bloqueados en inactivo, dejando solo uno funcionando. Segundos más tarde, el avión se estrelló  en un campo.

A pesar de que las probabilidades técnicas iban contra ellos, algunos expertos han cuestionado cómo respondieron los pilotos, diciendo que cuando ocurriera un problema en el motor podrían haber ignorado los controladores y haber subido a niveles más seguros antes de ajustar la potencia.

Los investigadores descubrieron que los pilotos no habían sido entrenados para esperar este escenario y que el sistema de resolución de problemas del A400M no les ayudó. Airbus dijo que los pilotos estaban calificados y tenían mucha experiencia.




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